Aunque popularmente se la asocia al Jeep, la Baqueano tiene sus raíces en la Willys Jeep Truck (la pick-up americana). Se lanzó en 1958, poco después del Jeep y la Estanciera, y se distinguió por su diseño modular y su gran versatilidad.
Diferencia Clave: A diferencia del Jeep CJ-5 "cortito" (el civil), la Baqueano fue diseñada como una pick-up con un chasis de batalla más larga para el trabajo. Su característica más distintiva era su caja de carga recta y su cabina cuadrada.
Diseño Evolutivo: La cabina era idéntica a la de la Estanciera y el Jeep (con la parrilla de siete ranuras), pero la gran diferencia visual estaba atrás. La Baqueano fue la primera pick-up de producción nacional con un diseño puramente utilitario, enfocada en la durabilidad.
Motorización: Potencia y Torque
La Baqueano estuvo equipada con dos opciones principales de motorización de origen Continental/Kaiser:
Motor Continental 6L-226 (Nafta):
Configuración: Seis cilindros en línea.
Potencia: Alrededor de 105 hp.
Uso: Este motor, conocido por su bajo régimen y alto torque, era la opción estándar para el trabajo pesado y era el mismo que impulsaba a la Estanciera.
Motor Perkins 4.203 (Diésel):
Configuración: Cuatro cilindros diésel.
Uso: Esta opción se popularizó en los años 60, ofreciendo una economía de combustible inigualable para el sector rural, lo que extendió la vida útil del vehículo en el campo.
Legado
El Baqueano no alcanzó la misma fama que la F-100 o la Estanciera, pero se convirtió en un vehículo fundamental para el campo, las empresas estatales y los servicios. Su robustez, capacidad de carga y su capacidad para sortear caminos difíciles lo consolidaron como un verdadero "baqueano" (guía experto en el campo), digno heredero de la filosofía de trabajo del Jeep. Fue, junto al Rastrojero, el rostro de la motorización utilitaria argentina de la época.
Diferencia Clave: A diferencia del Jeep CJ-5 "cortito" (el civil), la Baqueano fue diseñada como una pick-up con un chasis de batalla más larga para el trabajo. Su característica más distintiva era su caja de carga recta y su cabina cuadrada.
Diseño Evolutivo: La cabina era idéntica a la de la Estanciera y el Jeep (con la parrilla de siete ranuras), pero la gran diferencia visual estaba atrás. La Baqueano fue la primera pick-up de producción nacional con un diseño puramente utilitario, enfocada en la durabilidad.
Motorización: Potencia y Torque
La Baqueano estuvo equipada con dos opciones principales de motorización de origen Continental/Kaiser:
Motor Continental 6L-226 (Nafta):
Configuración: Seis cilindros en línea.
Potencia: Alrededor de 105 hp.
Uso: Este motor, conocido por su bajo régimen y alto torque, era la opción estándar para el trabajo pesado y era el mismo que impulsaba a la Estanciera.
Motor Perkins 4.203 (Diésel):
Configuración: Cuatro cilindros diésel.
Uso: Esta opción se popularizó en los años 60, ofreciendo una economía de combustible inigualable para el sector rural, lo que extendió la vida útil del vehículo en el campo.
Legado
El Baqueano no alcanzó la misma fama que la F-100 o la Estanciera, pero se convirtió en un vehículo fundamental para el campo, las empresas estatales y los servicios. Su robustez, capacidad de carga y su capacidad para sortear caminos difíciles lo consolidaron como un verdadero "baqueano" (guía experto en el campo), digno heredero de la filosofía de trabajo del Jeep. Fue, junto al Rastrojero, el rostro de la motorización utilitaria argentina de la época.







